Riesgos de la lipoescultura

La lipoescultura es una técnica quirúrgica que consiste en extraer grasa de una zona del cuerpo y transferirla a otra, con el fin de mejorar el contorno y la armonía corporal. Es una de las cirugías estéticas más demandadas en el mundo, ya que permite eliminar los depósitos de grasa localizada que no se eliminan con dieta y ejercicio, y al mismo tiempo aumentar el volumen y la proyección de otras zonas como los glúteos, los senos o el rostro.

Sin embargo, como toda intervención quirúrgica, la lipoescultura no está exenta de riesgos y complicaciones, que pueden variar desde leves hasta graves, dependiendo de diversos factores como la salud del paciente, la experiencia del cirujano, la técnica empleada, el volumen de grasa extraído y transferido, y los cuidados postoperatorios.

En este artículo, te explicaremos cuáles son los principales riesgos de la lipoescultura, cómo prevenirlos y cómo tratarlos en caso de que se presenten. Así, podrás tomar una decisión informada y responsable sobre si esta cirugía es adecuada para ti y tus expectativas.

¿Qué riesgos tiene la lipoescultura?

Los riesgos de la lipoescultura se pueden clasificar en dos grupos: los generales y los específicos. Los riesgos generales son aquellos que pueden ocurrir en cualquier tipo de cirugía, como la infección, el sangrado, la trombosis, la reacción alérgica a la anestesia, o la muerte. Los riesgos específicos son aquellos que están relacionados con la propia técnica de la lipoescultura, como la irregularidad de la piel, la asimetría, la necrosis, la fibrosis, el seroma, el hematoma, la embolia grasa, o la pérdida de sensibilidad.

A continuación, te detallamos cada uno de estos riesgos, su frecuencia, sus causas, sus síntomas, y su tratamiento.

Riesgos generales de la lipoescultura

  • Infección: es la complicación más común de cualquier cirugía, y se produce cuando las bacterias ingresan a la herida quirúrgica y causan una inflamación, un enrojecimiento, un dolor, un calor, y una secreción de pus. La infección puede ser superficial o profunda, y puede afectar a la piel, al tejido subcutáneo, o a los órganos internos. La infección se puede prevenir con una buena higiene de la zona operada, el uso de antibióticos profilácticos, y el seguimiento de las indicaciones del cirujano. El tratamiento de la infección depende de su gravedad y de su localización, y puede incluir el drenaje de la herida, el cambio de los vendajes, el uso de antibióticos orales o intravenosos, y en casos severos, la cirugía de revisión o de limpieza.
  • Sangrado: es la pérdida de sangre durante o después de la cirugía, que puede causar una disminución de la presión arterial, un aumento de la frecuencia cardíaca, una palidez, una debilidad, y una anemia. El sangrado puede ser debido a una mala coagulación de la sangre, a una lesión de un vaso sanguíneo, o a una falta de compresión de la zona operada. El sangrado se puede prevenir con una buena evaluación preoperatoria, el uso de anticoagulantes adecuados, y el uso de fajas compresivas. El tratamiento del sangrado depende de su cantidad y de su origen, y puede incluir el uso de hemostáticos, el drenaje de la sangre acumulada, la transfusión de sangre, y en casos severos, la cirugía de revisión o de hemostasia.
  • Trombosis: es la formación de un coágulo de sangre en una vena, que puede obstruir el flujo sanguíneo y causar una inflamación, un dolor, una hinchazón, y una coloración azulada de la extremidad afectada. La trombosis puede ser debido a una inmovilización prolongada, a una deshidratación, a una alteración de la coagulación, o a una lesión de una vena. La trombosis se puede prevenir con una buena hidratación, el uso de medias de compresión, el uso de anticoagulantes adecuados, y la movilización precoz. El tratamiento de la trombosis depende de su localización y de su extensión, y puede incluir el uso de anticoagulantes orales o intravenosos, el uso de filtros venosos, y en casos severos, la cirugía de trombectomía o de embolectomía.
  • Reacción alérgica a la anestesia: es una respuesta exagerada del sistema inmunológico a los fármacos utilizados para adormecer o sedar al paciente durante la cirugía, que puede causar una dificultad respiratoria, una urticaria, un edema, una hipotensión, un shock, o un paro cardíaco. La reacción alérgica a la anestesia puede ser debido a una sensibilidad previa, a una dosis excesiva, a una interacción con otros medicamentos, o a una contaminación de los fármacos. La reacción alérgica a la anestesia se puede prevenir con una buena historia clínica, el uso de fármacos seguros, y el monitoreo constante del paciente. El tratamiento de la reacción alérgica a la anestesia depende de su gravedad y de su tipo, y puede incluir el uso de antihistamínicos, de corticoides, de adrenalina, de oxígeno, y de soporte vital avanzado.
  • Muerte: es el cese irreversible de las funciones vitales del organismo, que puede ocurrir durante o después de la cirugía, por diversas causas como las mencionadas anteriormente, o por otras como una falla orgánica, una arritmia, una sepsis, o una perforación de un órgano. La muerte es la complicación más grave y menos frecuente de la lipoescultura, y se puede prevenir con una buena selección del paciente, una buena planificación de la cirugía, una buena técnica quirúrgica, y una buena atención postoperatoria. El tratamiento de la muerte es el manejo del duelo y la investigación de la causa.
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Riesgos específicos de la lipoescultura

  • Irregularidad de la piel: es la aparición de ondulaciones, depresiones, o abultamientos en la superficie de la piel, que pueden afectar a la estética y a la simetría del contorno corporal. La irregularidad de la piel puede ser debido a una extracción o una transferencia desigual de la grasa, a una retracción insuficiente de la piel, a una fibrosis excesiva, o a una mala calidad de la piel. La irregularidad de la piel se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y uniformes, el uso de fajas compresivas, y el uso de masajes o ultrasonidos. El tratamiento de la irregularidad de la piel depende de su grado y de su extensión, y puede incluir el uso de rellenos, el uso de láser, o la cirugía de revisión o de corrección.
  • Asimetría: es la falta de proporción o de armonía entre las dos mitades del cuerpo, que puede afectar a la estética y a la satisfacción del paciente. La asimetría puede ser debido a una extracción o una transferencia desigual de la grasa, a una inflamación o una cicatrización diferente entre los dos lados, o a una diferencia anatómica previa. La asimetría se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de medidas precisas, el uso de fajas compresivas, y el uso de masajes o ultrasonidos. El tratamiento de la asimetría depende de su grado y de su localización, y puede incluir el uso de rellenos, el uso de láser, o la cirugía de revisión o de corrección.
  • Necrosis: es la muerte de las células o de los tejidos por falta de oxígeno o de nutrientes, que puede causar una coloración negra, una desvitalización, una ulceración, o una gangrena de la zona afectada. La necrosis puede ser debido a una extracción o una transferencia excesiva de la grasa, a una lesión de un vaso sanguíneo, a una infección, o a una compresión excesiva. La necrosis se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y delicadas, el uso de fajas compresivas adecuadas, y el uso de antibióticos profilácticos. El tratamiento de la necrosis depende de su grado y de su extensión, y puede incluir el uso de curaciones, el uso de antibióticos orales o intravenosos, el uso de oxigenoterapia hiperbárica, y en casos severos, la cirugía de desbridamiento o de injerto.
  • Fibrosis: es la formación de tejido cicatricial o de colágeno en exceso, que puede causar una endurecimiento, una retracción, o una adherencia de la piel, que puede afectar a la movilidad, a la sensibilidad, o a la estética de la zona operada. La fibrosis puede ser debido a una inflamación, a una infección, a una reacción alérgica, o a una estimulación mecánica o térmica. La fibrosis se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y suaves, el uso de fajas compresivas apropiadas, y el uso de masajes o ultrasonidos. El tratamiento de la fibrosis depende de su grado y de su localización, y puede incluir el uso de masajes, el uso de ultrasonidos, el uso de láser, o la cirugía de liberación o de lisis.
  • Seroma: es la acumulación de líquido seroso o claro en el espacio subcutáneo, que puede causar una inflamación, una fluctuación, o una fuga de líquido por la herida quirúrgica. El seroma puede ser debido a una extracción o una transferencia excesiva de la grasa, a una lesión de un vaso linfático, a una falta de compresión, o a una infección. El seroma se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y precisas, el uso de fajas compresivas, y el uso de drenajes. El tratamiento del seroma depende de su cantidad y de su persistencia, y puede incluir el uso de compresas, el uso de antibióticos orales o intravenosos, el drenaje con aguja o con sonda, y en casos severos, la cirugía de evacuación o de cierre.
  • Hematoma: es la acumulación de sangre coagulada en el espacio subcutáneo, que puede causar una inflamación, una equimosis, o una fuga de sangre por la herida quirúrgica. El hematoma puede ser debido a una extracción o una transferencia excesiva de la grasa, a una lesión de un vaso sanguíneo, a una mala coagulación, o a una falta de compresión. El hematoma se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y cuidadosas, el uso de fajas compresivas, y el uso de anticoagulantes adecuados. El tratamiento del hematoma depende de su cantidad y de su persistencia, y puede incluir el uso de compresas, el uso de hemostáticos, el drenaje con aguja o con sonda, y en casos severos, la cirugía de evacuación o de hemostasia.
  • Embolia grasa: es la obstrucción de un vaso sanguíneo por un fragmento de grasa, que puede causar una disminución del flujo sanguíneo y una isquemia o una necrosis del órgano afectado. La embolia grasa puede ser debido a una extracción o una transferencia excesiva de la grasa, a una lesión de un vaso sanguíneo, a una presión negativa elevada, o a una movilización precoz. La embolia grasa se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y seguras, el uso de fajas compresivas, y la movilización tardía. El tratamiento de la embolia grasa depende de su localización y de su gravedad, y puede incluir el uso de anticoagulantes, el uso de oxígeno, el uso de corticoides, y en casos severos, la cirugía de embolectomía o de revascularización.
  • Pérdida de sensibilidad: es la disminución o la ausencia de la capacidad de percibir estímulos táctiles, térmicos, o dolorosos en la zona operada, que puede afectar a la funcionalidad, a la protección, o a la satisfacción del paciente. La pérdida de sensibilidad puede ser debido a una extracción o una transferencia excesiva de la grasa, a una lesión de un nervio, a una inflamación, o a una fibrosis. La pérdida de sensibilidad se puede prevenir con una buena técnica quirúrgica, el uso de cánulas finas y respetuosas, el uso de fajas compresivas adecuadas, y el uso de masajes o ultrasonidos. El tratamiento de la pérdida de sensibilidad depende de su grado y de su duración, y puede incluir el uso de masajes, el uso de estimulación eléctrica, el uso de medicamentos, o la cirugía de reparación o de injerto.

    ¿Cómo elegir un buen cirujano para la lipoescultura?

    Como has visto, la lipoescultura es una cirugía que implica riesgos y complicaciones, que pueden afectar a tu salud y a tu estética. Por eso, es muy importante que elijas un buen cirujano para realizarla, que te garantice seguridad, calidad, y resultados satisfactorios.

    Para elegir un buen cirujano para la lipoescultura, te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  • Formación y experiencia: el cirujano debe tener una formación académica y profesional adecuada, que incluya una especialización en cirugía plástica, estética, y reconstructiva, y una actualización constante en las técnicas y los avances de la lipoescultura. Además, el cirujano debe tener una experiencia amplia y comprobable en la realización de esta cirugía, que le permita manejar las diferentes situaciones y complicaciones que puedan surgir.
  • Certificación y acreditación: el cirujano debe estar certificado y acreditado por las entidades competentes, que avalen su idoneidad y su calidad como profesional. Estas entidades pueden ser la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética, y Reconstructiva, la Federación Ibero Latinoamericana de Cirugía Plástica, o la International Society of Aesthetic Plastic Surgery, entre otras.
  • Reputación y referencias: el cirujano debe tener una buena reputación y unas buenas referencias, que demuestren su prestigio y su confiabilidad como profesional. Estas referencias pueden ser de otros pacientes, de otros colegas, de medios de comunicación, o de redes sociales, que te permitan conocer sus opiniones, sus testimonios, sus casos de éxito, y sus fotografías antes y después de la lipoescultura.
  • Consulta y valoración: el cirujano debe ofrecerte una consulta y una valoración personalizada, que te permita resolver todas tus dudas, conocer todos los detalles de la cirugía, evaluar tu estado de salud, determinar tus expectativas, y diseñar un plan quirúrgico a tu medida. En esta consulta, el cirujano debe explicarte los riesgos, las complicaciones, los beneficios, y los resultados de la lipoescultura, y debe solicitarte los exámenes y los consentimientos necesarios para realizarla.
  • Instalaciones y equipo: el cirujano debe contar con unas instalaciones y un equipo adecuados, que cumplan con los estándares de calidad, de seguridad, y de higiene requeridos para realizar la lipoescultura. Estas instalaciones y este equipo deben incluir una clínica u hospital debidamente habilitado, un quirófano equipado, un personal capacitado, y unos insumos de calidad y de vigencia. Estas instalaciones y este equipo deben garantizar tu comodidad, tu seguridad, y tu bienestar durante y después de la lipoescultura.

¿Cómo contactar al cirujano plástico Dr. Camilo Cañas?

Si estás interesado o interesada en realizarte una lipoescultura, y quieres contar con un buen cirujano que te ofrezca seguridad, calidad, y resultados satisfactorios, te invitamos a contactar al cirujano plástico Dr. Camilo Cañas, uno de los mejores especialistas en esta técnica en Colombia.

El Dr. Camilo Cañas te ofrece una consulta y una valoración personalizada, en la que te explicará todos los detalles de la lipoescultura, te evaluará tu estado de salud, te determinará tus expectativas, y te diseñará un plan quirúrgico a tu medida. Además, te brindará una atención integral, profesional, y humana, que te hará sentir cómodo, seguro, y confiado.

Si quieres contactar al Dr. Camilo Cañas para agendar una consulta relacionada con la lipoescultura, puedes hacerlo a través del número +573208142948.

No esperes más, y da el primer paso para mejorar tu contorno y tu armonía corporal con la lipoescultura, una cirugía que te permitirá eliminar la grasa localizada, aumentar el volumen y la proyección de otras zonas, y lograr una figura más esbelta, más definida, y más atractiva. El Dr. Camilo Cañas te espera para ayudarte a cumplir tu sueño de tener el cuerpo que siempre quisiste. ¡Contáctalo ya!

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