Mastopexia: la solución definitiva para las mamas caídas tras el embarazo y la lactancia

La mastopexia es una intervención quirúrgica que tiene como objetivo elevar y mejorar la forma de los senos caídos. Este problema estético afecta a muchas mujeres que han pasado por uno o varios embarazos y/o por grandes oscilaciones de peso1. En este artículo, vamos a explicar cómo influyen los embarazos en el aspecto de las mamas, qué opciones existen para corregir la ptosis mamaria y qué resultados se pueden esperar de la mastopexia.

¿Cómo afectan los embarazos al aspecto de las mamas?

Los embarazos y la lactancia son factores que pueden provocar cambios significativos en el tamaño, la forma y la posición de las mamas. Durante el embarazo, las mamas aumentan de volumen debido a los cambios hormonales y al desarrollo de los conductos y los lóbulos mamarios. Además, la piel se estira para adaptarse al crecimiento de las glándulas. Después del parto y la lactancia, las mamas suelen disminuir de tamaño y perder firmeza, lo que puede ocasionar que se caigan y se vacíen, especialmente en el polo superior2.

La ptosis mamaria es el término médico que se utiliza para describir la caída de las mamas. Se clasifica en tres grados según el nivel de descenso del complejo areola-pezón respecto al surco submamario:

Te puede interesar:  Mastopexia después de la pérdida de peso masiva

La ptosis mamaria puede afectar a la autoestima y la confianza de las mujeres que la padecen, ya que altera la armonía y la proporción del cuerpo. Además, puede dificultar el uso de ciertas prendas de vestir y el desarrollo de algunas actividades físicas.

¿Qué opciones existen para corregir la ptosis mamaria?

La mastopexia es la solución más efectiva para corregir la ptosis mamaria y recuperar el aspecto juvenil y natural de las mamas. Consiste en reubicar el tejido mamario, eliminar el exceso de piel y reposicionar el complejo areola-pezón en el centro de la mama. De esta forma, se consigue elevar, reafirmar y remodelar las mamas caídas4.

La mastopexia se puede realizar de diferentes formas según el grado de ptosis, el tamaño y la forma de las mamas y las expectativas de la paciente. Las técnicas más habituales son:

  • Mastopexia periareolar: se realiza una incisión circular alrededor de la areola y se elimina una porción de piel. Se utiliza para corregir ptosis de grado I o II con mamas pequeñas o medianas.
  • Mastopexia vertical: se realiza una incisión alrededor de la areola y otra vertical desde la areola hasta el surco submamario. Se elimina una porción de piel en forma de cuña y se remodela la glándula. Se utiliza para corregir ptosis de grado II o III con mamas medianas o grandes.
  • Mastopexia en T invertida: se realiza una incisión alrededor de la areola, otra vertical desde la areola hasta el surco submamario y otra horizontal a lo largo del surco submamario. Se elimina una porción de piel en forma de ancla y se remodela la glándula. Se utiliza para corregir ptosis de grado III con mamas muy grandes o con mucha flacidez.
Te puede interesar:  Mastopexia en casos de ptosis mamaria severa

En algunos casos, la mastopexia se puede combinar con la colocación de implantes mamarios para aumentar el volumen y la proyección de las mamas. Esto se suele hacer cuando las mamas, además de caer, han perdido volumen o cuando la paciente desea tener un tamaño mayor. Los implantes se colocan por debajo del músculo pectoral para lograr un resultado más natural y duradero.

¿Qué resultados se pueden esperar de la mastopexia?

La mastopexia es una intervención que ofrece resultados muy satisfactorios para las mujeres que quieren mejorar el aspecto de sus mamas después de los embarazos. Los resultados se aprecian de forma inmediata, aunque es normal que haya cierta inflamación y hematomas en los primeros días. El resultado definitivo se suele ver al cabo de unos meses, cuando las cicatrices se han atenuado y las mamas han adquirido su forma y posición final.

Los resultados de la mastopexia son duraderos, siempre y cuando se mantenga un peso estable y se eviten los embarazos posteriores. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las mamas siguen sometidas al efecto de la gravedad y el envejecimiento, por lo que pueden volver a caer con el paso del tiempo. Para preservar los resultados, se recomienda llevar un sujetador adecuado, evitar la exposición solar directa sobre las cicatrices y seguir una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.

Escríbenos

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Abrir chat
    1
    Hola, estamos en linea
    Escanea el código
    Hola 👋
    ¿Cómo podemos ayudarte?